Mata Hari o el mito de la bailarina espía

Mata Hari o el mito de la bailarina espía

Bailarina de cabaret y espía durante la Primera Guerra Mundial, Mata Hari es el personaje ideal para una novela de espías. Detrás de este mito, derivado del exotismo de su oropel como bailarina y del misterio de su actividad como espía, se esconde una simple seductora que estaba lejos de estar predestinada al espionaje. Para la mayoría de los historiadores, ella habría sido solo una aficionada y su acción insignificante.

Mata Hari: una bailarina exótica

Nacida en agosto de 1876 en Holanda, Mata Hari, cuyo verdadero nombre era Margaretha Geertruida Zelle, tuvo que afrontar la quiebra de su padre durante su juventud. Ofreciendo su corazón a un joven oficial holandés, se fue a la isla de Java, entonces una colonia holandesa. Es aquí donde toma el nombre de Mata Hari, que significa en el idioma local, el "sol", o más metafóricamente "el ojo del día", y se inicia en la danza oriental. Cansada rápidamente de la vida javanesa y traumatizada por la muerte de su hijo, decide regresar al Viejo Continente, donde se separa de su marido.

Una nueva aventura la espera en París, donde rápidamente descubrió su talento como bailarina y, además, se creó un personaje al inventar los orígenes hindúes. Desde 1905 en adelante, disfrutó de cierto éxito y, utilizando su devastador encanto, acumuló conquistas masculinas. Sin embargo, poco a poco, el público se fue alejando de sus espectáculos, prefiriendo los ballets rusos que se difundieron en la capital francesa.

Agente H21: un espía al servicio de Alemania

Agosto de 1914: estalla la guerra. Mata Hari se encontraba entonces en Berlín, en una situación financiera muy delicada. Regresa a Holanda, un país que no está involucrado en el conflicto. Un oficial de inteligencia alemán viene a su encuentro y se ofrece a convertirse, después de un pequeño entrenamiento, en un espía en nombre de Alemania. Privada, solo puede aceptar esta misión que le ofrece la posibilidad de infiltrarse en el mundo político y militar. Mata Hari, cuyo nombre en clave es Agente H21, fue enviada por primera vez a París en 1916, donde multiplicó sus conquistas, especialmente entre los oficiales con los que dijo estar fascinada, e incluso se enamoró de un joven. Oficial ruso, Vadim Masloff. Sus andanzas junto a este joven Vadim Masloff lo llevaron a conocer al Capitán Ladoux, líder de 5th Oficina del Estado Mayor, es decir contraespionaje, que ya había detectado sus actividades de espionaje y quería convertirla en agente doble: Mata Hari acepta.

"Quien agarra todo, pierde"

La misión de Mata Hari es operar en países neutrales: por tanto, parte hacia Holanda y España, dos escenarios de lucha entre los servicios de inteligencia alemanes y los servicios secretos franceses. En Madrid, rápidamente se las arregla para conocer y seducir al agregado militar alemán, el mayor Kalle. Después de que el espía se va, el Mayor Kalle envía un telegrama a Berlín, mencionando muy explícitamente la información proporcionada por el Agente H21. Este telegrama fue, como muchos otros durante el conflicto, interceptado por los franceses desde la Torre Eiffel. ¿El Mayor Kalle fue imprudente al mencionar a Mata Hari tan claramente o quería deshacerse del Agente H21, sintiendo que ella estaba jugando un doble juego?

A su regreso a Francia, Mata Hari es seguida de cerca por los servicios de contrainteligencia franceses, que no quieren dejarse engañar por el espía holandés. El 13 de febrero de 1917 finalmente fue arrestada. Se confía una investigación al capitán Bouchardon, quien recopila las pruebas, incluida la evidencia del pago de dinero por parte de Alemania, y realiza los interrogatorios. Esta vez, Mata Hari no logra seducir al oficial: al contrario, parece indefensa y solo puede confesar. Por el dinero, Mata Hari quería engañar a dos servicios de inteligencia. Nunca había sido una espía real, y no había proporcionado información real a los departamentos que la empleaban.

Ejecución y posteridad de Mata Hari

El 15 de octubre de 1917, finalmente fue sentenciada a muerte y ejecutada por un pelotón de fusilamiento en la fortaleza de Vincennes. El contexto de los motines de 1917 pesó sin duda alguna en la elección de su ejecución: era necesario dar ejemplo de la firmeza de Francia en su infalible deseo de vencer al enemigo. El mito se formó, convirtiendo a Mata Hari, una atractiva mujer que no tuvo influencia en la guerra secreta franco-alemana, una gran y vil espía al servicio de Alemania. La detención de Mata Hari desató una auténtica ola de "espionitas" de la que los ministros Caillaux y Malvy fueron las víctimas más famosas.

Se han realizado varias adaptaciones cinematográficas, biografías y videojuegos de la vida de Mata Hari, ayudando a anclar firmemente el nombre de este espía en la conciencia. Una heroína habitual en las pantallas grandes y pequeñas, ha sido interpretada por Greta Garbo (Mata Hari de George Fitzmaurice, 1932) y Jeanne Moreau (Mata Hari, agente H 21 de Jean-Louis Richard, 1964).

Bibliografía

- Mata-Hari, el archivo secreto del Consejo de Guerra, de Jean-Pierre Turbergue. Ediciones en cursiva, 2001.

- Mata-Hari: su verdadera historia, de Philippe Collas. Plon, 2003.

- Mata Hari: Sueños y mentiras, de Fred Kupferman. Cartucho, 2011.


Vídeo: MATA HARI. Episode 1. Russian TV Series. StarMedia. Drama. English dubbing